El Agente de la Propiedad Inmobiliaria (API) es un profesional legalmente habilitado mediante la obtención de un título oficial e integrado en el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, que acredita la formación necesaria en el ejercicio de las funciones de mediación en transacciones inmobiliarias.

Ejerce una función social al velar por el respeto de los derechos de los clientes y por el cumplimiento de la legalidad. Así pues, si quiere comprar, vender o alquilar algún inmueble hágalo con profesionales cualificados a tal efecto.

Además, tanto el API en su actividad profesional como el colegio Oficial en su papel de Corporación de Derecho Público, velan por el respeto de los derechos de los usuarios, poniendo al servicio de éstos el conocimiento del mercado y de la legalidad, verificando la corrección y exactitud de las operaciones, mediando entre los intereses de las partes y realizando comprobaciones ante los distintos organismos públicos y privados, para garantizar así la transparencia del mercado inmobiliario y el cumplimiento de la legalidad.